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Los EICOSANOIDES y la dieta antiinflamatoria

En post anteriores, había hablado de la importancia de los ácidos grasos OMEGA 3 en la salud de nuestro organismo. La conformación tridimensional de los ácidos grasos juega un papel importantísimo, ya que es la conformación CIS indispensable para mantener la fluidez, elasticidad, permeabilidad y funcionamiento de las membranas celulares. Los procesos industriales de los alimentos, hacen que la estructura CIS, pase a TRANS, originando un ácido graso biológicamente inactivo y con efectos negativos en el equilibrio de los eicosanoides, como explicaré a continuación.
Los eicosanoides, también denominados prostaglandinas, son hormonas autocrinas, es decir, controlan la información dentro de cada célula del cuerpo. Son derivados de ácidos grasos de 20 átomos de carbono (por eso se llaman eico-) poliinsaturados, es decir, de la familia omega-3 y omega-6. Estos ácidos grasos son esenciales, es decir, debemos tomarlos en la dieta porque nuestro cuerpo no los fabrica.
Se ha comprobado que el equilibrio de eicosanoides de las tres series conocidas, es indispensable para una piel sana y bonita ya que los de las series UNO, derivados del ácido DHGL y los de la serie TRES derivados del EPA contribuyen a mantener la permeabilidad, la humedad, la circulación sanguínea, la renovación adecuada de los queratinocitos, la síntesis de queratina, colágeno, elastina y melanina, elementos necesarios para mantener las características de una piel sana y bonita.

Hay 30 prostaglandinas diferentes que se agrupan en tres familias o series dependiendo de qué ácido graso proceden. Las prostaglandinas de la serie 1 y 2 provienen de los ácidos grasos de la familia omega 6. Se forman a partir del ácido linoleico presente sobre todo en las semillas de girasol, las semillas de calabaza, los frutos secos, la soja y el sésamo.

Nuestro cuerpo transforma al ácido linoleico (LA) en ácido dihomo- gamma linoleico (DGLA) y después en ácido araquidónico (AA). Las prostaglandinas de la serie 1 se fabrican a partir de del DGLA y son antiinlamatorias y las prostaglandinas de la serie 2 a partir del ácido araquidónico (AA) y son proinflamatorias. El ácido araquidónico se puede fabricar a partir del ácido linoleico como base pero también se ingiere en la dieta ya que está presente en la carne y en los alimentos de origen animal.

Las prostaglandinas de la serie 3 provienen de ácidos grasos de la familia omega 3 con el ácido alfa-linolénico (LNA) como el ácido graso inicial. El ácido alfa-linolénico se encuentra en el aceite de lino, el aceite de cártamo, las nueces y los vegetales de hoja verde. Nuestro organismo transforma el LNA en ácido eicospentaenoico (EPA), que también se puede ingerir en la dieta ya que se encuentra en los pescados azules como el salmón, la trucha, el atún o las sardinas y en algunas algas. Las prostaglandinas de la serie 3 o PG3 se fabrican a partir del ácido EPA y son antinflamatorias.

Las prostaglandinas inflamatorias son necesarias ya que la inflamación es un proceso que utiliza nuestro organismo para eliminar sustancias de desecho, pero una vez iniciado nos interesa que haya la menor cantidad posible de estas prostaglandinas para que la inflamación se calme.

La dieta anti-inflamatoria

Para disminuir la producción de prostaglandinas proinflamatorias de la serie 2 se deberá en primer lugar restringir al máximo la ingesta de carne y de alimentos de origen animal como huevos o productos lácteos. Pero hay que tener en cuenta que los ácidos grasos de la familia omega 6 pueden llegar a convertirse en ácido araquidónico con lo que podrían favorecer la inflamación. Esto no significa que no debamos consumir frutos secos, habas de soja o semillas, todos ellos ricos en omega 6, sino que debemos asegurarnos de que a la vez estamos consumiendo suficientes ácidos grasos omega 3 para que no haya un desequilibrio entre los dos.
En un proceso inflamatorio grave será mejor dejarlos de lado por un tiempo.

Para aumentar la producción de prostagladinas antiinflamatorias se deberá por otro lado incrementar la ingesta de alimentos ricos en ácidos grasos omega 3 presentes sobre todo en los aceites de pescado, pescados azules, aceite de lino y vegetales de hoja verde.



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Etiquetas: nutrición

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