Liberar la Espalda con el movimiento de los Brazos

Con esta lección vas a poder disminuir la rigidez y tensión en tu espalda y a la vez aumentarás la facilidad del movimiento en tus brazos. El estrés suele provocar que una persona se tense en la parte media del cuerpo, esta rigidez puede convertirse en un hábito. Vamos a explorar cómo el movimiento de los brazos y la cabeza ayudan a relajar la espalda y a evitar las tensiones. Además podrás coger objetos con más facilidad y comprender la conexión entre los brazos, las costillas y el torso.

Acuéstate sobre tu lado derecho con las piernas en ángulo recto y los brazos estirados enfrente de ti.

Alarga el brazo izquierdo hacia delante deslizando la mano izquierda por encima de la derecha. Hazlo varias veces y siente qué pasa en tu hombro y en el omoplato izquierdo. Qué quiere hacer tu cabeza? moverse o permanecer quieta? después de varias repeticiones, descansa.

Sigue alargando tu brazo hacia delante y ahora deja que participe tu cabeza girándola para que vaya a mirar el suelo. Siente cómo es el movimiento cuando la cabeza se involucra, es más fácil? más amplio? repite varias veces y tómate un descanso.

Ahora vas a hacer el movimiento opuesto, es decir, vas a llevar hacia atrás tu brazo, deslizándolo por encima del brazo derecho, acortándolo sin doblar el codo. Repite este movimiento varias veces y siente qué sucede en el hombro, en el omoplato y en tus costillas. Nota qué quiere hacer tu cabeza y observa si quiere moverse. Descansa.

Sigue haciendo el mismo movimiento anterior pero ahora deja que tu cabeza ruede para mirar el techo. Siente cómo es el movimiento, cuando la cabeza se mueve también. Es más fácil? Más amplio?

Une los dos movimientos anteriores y alarga y acorta el brazo varias veces sin involucrar la cabeza. Vas a alargar el brazo girando la cabeza para que vaya a mirar el suelo y después lo acortarás llevándolo hacia atrás, sin doblar el codo, dejando que la cabeza ruede para mirar el techo. Hazlo varias veces y siente hasta dónde puedes deslizar el brazo hacia delante y hacia atrás. Como siempre, después de varias repeticiones, ponte boca arriba y descansa.

Siente la diferencia en el apoyo de tus brazos, de la espalda, hombros y omoplatos.

Acuéstate sobre el lado izquierdo y haz la lección con el brazo derecho.
Realiza estos movimientos habitualmente para liberar tensiones. Cuanto más repitas la lección mejor te sentirás y podrás descubrir cambios profundos y permanentes en la forma en que te mueves. Puedes dejar un comentario si te ha parecido un lección interesante o compartir en tus redes sociales para que más personas se beneficien de los movimientos inteligentes del Método Feldenkrais.
Recuerda leer, las pautas a seguir, antes de empezar cualquier lección.



Fuente: este post proviene de Blog de Esther Niego, donde puedes consultar el contenido original.
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