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5 razones por las que no deberías abandonar el gluten (si no eres celíaco)


Fuente: Pixabay


Desde hace unos años cada vez hay más gente que se apunta a la moda de no comer gluten. Cada día más personas de nuestro entorno descubren que son celíacos y otros, en su afán por una salud mal entendida y producto de numerosas efectos mágicos prometidos en Internet como la pérdida de peso o la mejora en la salud de nuestra piel, se apuntan al reto de la dieta “gluten free”. Pero ¿es realmente necesario eliminar el gluten de lo que comemos? Entonces, ¿la dieta mediterránea, reconocida como una de las más sanas por su variedad y entre otras cosas por la alta presencia de legumbres y cereales, no es tan sana como pensábamos?



La celiaquía es una intolerancia, se hereda y es autoinmune y obliga a los que la padecen a dejar de consumir todos aquellos productos que contienen o son derivados del trigo, cebada, avena o centeno. Estos cereales provocan en los intolerantes diferentes síntomas desde malas digestiones a aumentar el riesgo de padecer ciertos tipos de diabetes o determinados tipos de cáncer y por eso es tan importante ser diagnosticado correctamente. Sin embargo, si no padeces la enfermedad y has dejado el gluten porque crees que así perderás unos kilos, aquí tienes 5 motivos para seguir consumiendo estos cereales:

1. Está en muchos de los productos que consumimos, como por ejemplo en salsas o sopas que compramos ya hechas y que usan harinas para la textura. Para eliminar el gluten de nuestra dieta tendremos que comprar productos específicos o leer cuidadosamente las etiquetas, lo cual puede ser una enorme pérdida de tiempo si realmente no lo necesitas, y de dinero, ya que el coste de estos productos excede bastante el de sus equivalentes con gluten.

2. Aunque la vitamina B, clave en la producción de glóbulos rojos, está presente en otros alimentos como legumbres, lácteos, pescado o carne; dejar de comer gluten afectará a tus niveles de esta vitamina si no cambias también otros hábitos alimenticios. Además, también disminuirás el consumo de fibra que encontramos en los cereales y que es tan importante para controlar los niveles de azúcar en sangre y aportar esa sensación de “estar llenos” después de una comida, lo que puede provocar también que en vez de perder peso lo acabes ganando porque no sientas esa satisfacción.

3. Cuando la mayoría de la gente usa la “excusa” de la intolerancia alimenticia o alergia, al final pierde efectividad. Si todos pretendemos tener este problema pero cuando nos dan la respuesta de que puede “estar contaminado”, nosotros lo aceptamos, los camareros tenderán a no tomárselo en serio y a no darle la importancia que merece como para remarcárselo a los cocineros, lo cual puede resultar peligroso para los que sufren realmente la enfermedad. Hay que concienciarse con el hecho de que puede tener fatales consecuencias para los celíacos y que para ellos no es una moda, sino un importante problema de salud.

4. Sólo porque tengas problemas estomacales no significa necesariamente que padezcas celiaquía. Muchas veces cuando la gente se quita el gluten de su dieta lo hace por ejemplo eliminando la bollería industrial o pizzas de su dieta, lo cual se traduce en una disminución de alimentos altos en grasa o en azúcares que pueden realmente el foco de ese problema digestivo que ha desaparecido.

5. Si crees que podrías ser celíaco, consulta con tu médico para que realice las pruebas oportunas antes de abandonar los cereales, ya que esto podría afectar a los resultados de los exámenes médicos.

En definitiva, si no eres celíaco, no necesitas eliminar el gluten de tu dieta. Disfruta de las fantásticas propiedades que ofrecen estos cereales, mantén siempre buenas costumbres y practica ejercicio para mantenerte sano. La dieta mediterránea sigue siendo fantástica para mantener tu cuerpo y salud en el mejor estado posible.

 
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