El yoga te hace trabajar todo tu cuerpo con posturas diferentes a las que haces con otros tipos de entrenamientos como el cardio o las sesiones de fuerza.
¿Qué beneficios tiene practicar yoga?
- Mejora la postura, la flexibilidad y la fuerza muscular.
- Te ayuda a conciliar el sueño.
- Reduce los niveles de estrés. No sólo te sentirás relajado mientras lo practicas, el efecto se mantiene varias horas.
- Mejora el funcionamiento del sistema digestivo.
- Mejora la circulación sanguínea
- Ayuda en el tratamiento de lesiones, dolores de espalda…
- Te ayuda a aliviar tensiones.
- Mejora tu sistema inmunológico.
-Favorece el autoconocimiento.
- Incrementa tu resistencia y la capacidad de trabajo.
¿Qué necesito para practicar yoga?
Una de las ventajas del yoga es que apenas necesitas nada para empezar. Sobre todo necesitas ganas y una buena actitud.
Entre los materiales que necesitas se encuentran ropa cómoda que te permita moverte libremente, una esterilla con superficie anti deslizante, una mantita para cubrirte durante la relajación final y entre las mochilas para yoga elegir la que más te guste para llevar tus materiales.
Además puedes practicar yoga en casa, aunque al principio es recomendable que te dejes guiar por un profesor.
Principales errores cuando comenzamos a practicar yoga.
1. Querer ir demasiado deprisa.
En realidad este es un error común en casi todas las prácticas deportivas. Queremos ser “avanzados” en cuestión de semanas, y en el yoga, como en el resto de disciplinas deportivas se necesita paciencia y avanzar poco a poco.
En el caso de las asanas o posturas del yoga nuestro cuerpo necesita unos tiempos para adaptarse a ellas que debemos respetar.
La flexibilidad y la fuerza se ganan con el tiempo y cada uno de nosotros necesitamos unos tiempos diferentes. Así que, no intentes ir más allá de lo que tu cuerpo te permite de forma brusca.
2. No desconectar.
Es normal que al principio no consigas desconectar tu mente cuando haces yoga. La concentración también se tiene que entrenar.
Si te intentas centrar en la respiración te será más fácil tener la concentración necesaria para realizar correctamente cada postura.
Además es muy importante que “apagues” tus distracciones. Nada de móvil, relojes inteligentes ni ningún otro artilugio que pueda robar tu atención.
3. Compararte con los demás
Casi todos nos empeñamos a compararnos con los demás en lugar de compararnos con nosotros mismos. Y puesto a elegir con quien nos comparamos nos solemos fijas en los más experimentados.
Está bien que nos queramos superar y llegar a ser tan experimentados como ellos, pero cada uno de nosotros somos diferentes y nuestros resultados, además del tiempo y de la práctica, también van a depender de nuestros propias características.
Mejor compárate contigo mismo y vete fijándote pequeñas metas personales que tu ayuden a ver tus progresos
4. No calentar
Muchos piensan que en el yoga no hace falta calentar, pero un buen calentamiento es tan necesario como en cualquier otro tipo de rutinas.
No podemos iniciar las sesiones de yoga de forma brusca o podemos acabar con dolores o desgarros musculares.
Las posturas y secuencias iniciales deben despertar y preparar nuestro cuerpo para realizar las posturas más complicadas.
5. Saltarte la relajación final
Las sesiones de yoga se suelen terminar con una relajación final. Pero muchas personas se saltan esta parte del entrenamiento.
Es importante realizar esta relajación final, así nuestro cuerpo experimentará todos los beneficios del yoga.
Espero que empieces a introducir el yoga en los entrenamientos. Ya verás como notarás los resultados.