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Hambre emocional ¿Cómo saber si la tengo?

¿Crees que siempre que comes es porque realmente tienes hambre?… No te engañes, hay muchas cosas que nos llevan a comer. Y, en la mayoría de las ocasiones que comemos, aunque estemos convencidos de que tenemos hambre no es realmente así.

Y es que, sentir hambre no es lo mismo que tener hambre

Ya te he hablado de los diferentes tipos de hambre para que aprendas a identificarlas, pero hoy quiero profundizar más sobre el hambre emocional.

Yo reconozco que, desde que ha nacido María, siento mucha ansiedad por comer. El cansancio, el no dormir, sentir que no puedo llegar ni a la mitad de las cosas que me había puesto como objetivo en el día… me llevan a comer de forma impulsiva. Y por eso hoy quiero profundizar sobre este tema tan complicado.

Pero para aprender como superar el hambre emocional tenemos que empezar por el principio…¿Qué es el hambre emocional?

hambre emocional

¿Qué es el hambre emocional?

El hambre emocional es un trastorno alimenticio al que no siempre se le da la importancia que merece.

El hambre emocional se basa fundamentalmente en utilizar la comida para sentirnos mejor si sentimos estrés, estamos tristes e incluso si estamos aburridos.

Por lo que, podemos decir que es un tipo de ansiedad que nos incita a comer de una forma impulsiva y descontrolada para sentirnos mejor.

La mala noticia… comer de forma descontrolada e impulsiva no te va a hacer sentir mejor.

Al sentir hambre emocional y comer, puede que, durante un pequeño momento te sientas mejor. Pero es algo efímero, rápidamente te vas a dar cuenta de que la verdadera causa que te ha llevado a darte ese atracón emocional sigue ahí, y lo peor de todo, es que lo más probable es que te acabes sintiendo incluso peor que al principio por el sentimiento de culpa.

Eso sí, no debes confundir esto con celebrar cosas con comida. Todos hacemos celebraciones alrededor de la comida y no pasa nada por hacerlo y disfrutar de ellas. El problema es que siempre utilicemos la comida para gestionar nuestras emociones negativas.

Pero… ¿Por qué ocurre esto?

Pues esto sucede porque en algún momento de nuestra vida nuestra cabeza ha asociado que el mal estar y los estados emocionales se negativos se pueden calmar con la comida.

Y es que, al fin y al cabo, la comida es un ansiolítico natural. Y al igual que ocurre con cualquier otra adicción, al consumirla, sentimos placer y nos ayuda a evadirnos. 

El problema, es que al contrario de lo que ocurre con otras adiciones, necesitamos la comida para poder seguir viviendo.

¿Cómo puedo saber si lo que yo tengo es hambre emocional?

El primer paso para superar este problema es ser conscientes de que lo tenemos.

Si te cuesta distinguir si en algún momento tienes apetito real, hambre fisiológica, o lo que tienes es este trastorno alimentario, te cuento los principales síntomas del hambre emocional:

Comes para aliviar el estrés o aliviar un estado de ánimo negativo.

Tienes una sensación de placer o alivio intenso mientras estás comiendo

No puedes controlar el impulso de comer.

Cuando te enfrentas a una situación difícil sientes hambre repentina.

Te apetece comer determinados productos, que normalmente no son muy saludables.

Comes de forma muy rápida. Literalmente te pones a comer y devoras. Como si tuvieras un tiempo límite para comer.

Después de comer tienes sentimientos de culpa y arrepentimiento.

Asocias comer con darte una recompensa

Comes como parte de una celebración

Comes incluso aunque no sientas hambre
Espero haberte ayudado a saber si lo que sientes es hambre emocional para que le puedas empezar a poner solución a este problema.

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