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¿Cuáles son los ejercicios recomendados durante la menopausia?

El paso del tiempo no tiene que ser un proceso de deterioro, ¡tú eliges cómo continuar!

La menopausia: una nueva etapa 

Con la menopausia, las mujeres iniciamos una nueva etapa desconocida en nuestra vida que está repleta de cambios y que, en muchas ocasiones, asusta. El miedo es una parte elemental de la vida y, ¿sabéis qué? Yo no quisiera vivir sin él pues, al final, todas las cosas que de verdad valen la pena dan un poco de miedo al principio.

¿Qué es la menopausia? 

La menopausia es el momento de la vida en el que se deja de tener el período menstrual debido a cambios hormonales. Este momento suele producirse en torno a los 45 y los 55 años, aunque puede ocurrir antes dependiendo del caso.

Este proceso natural y normal se da a medida que vamos envejeciendo. Comienza cuando los ovarios dejan de producir estrógeno y disminuyen la producción de otras hormonas reproductivas. Sin estas hormonas dejas de tener el período menstrual y ya no puede producirse el embarazo.

¿Por qué le tenemos miedo?

Esa pérdida brusca de hormonas de la que te hablo, atemoriza a muchas mujeres a partir de cierta edad. El pensar que la menopausia viene acompañada de la vejez, la reducción de energía y el inicio del declive, son algunas de las causas de este terror. Sin embargo, la menopausia no tiene nada que ver con eso, ¡todo depende de cómo se afronte!

Y te voy a dar algunos consejos para que el comienzo de este nuevo proceso que estás empezando a vivir, o que ya estás viviendo, sea más sencillo y satisfactorio para ti:

- Infórmate y comunica todas tus dudas. Te parecerá mentira de primeras, pero si lo piensas descubrirás que la menopausia sigue siendo un tema tabú. Es en este punto donde surge el problema pues la desinformación vuelve oscuro este proceso e impide afrontarlo de manera segura. Si te surgen dudas pregunta a profesionales, busca e investiga. ¡No crees fantasmas donde no los hay!

- Acude a un profesional. No te voy a engañar: la menopausia sí conlleva cambios físicos que, en algunas ocasiones, pueden generar malestar. Entre ellos se encuentran la sequedad de la piel o la transformación del cuerpo, pero no debes asustarte. Lo más importante es localizar estos síntomas y comunicárselos a tu ginecólogo, él sabrá qué recetarte y cómo ayudarte a sobrellevarlos. ¡Te sentirás mucho mejor!

- Encuentra el lado bueno. No pienses en esta etapa como una patología o como una pérdida de facultades, ¡disfrútala! Te encuentras en uno de tus momentos más plenos como mujer. Mira todo lo que has conseguido y enorgullécete de todo lo que has logrado, piensa en el camino tan bonito que has recorrido hasta la fecha e imagina todo lo bueno que está por venir.

- ¡Cuídate y mantente activa! Superimportante: muchos de los cambios de la menopausia pueden controlarse. ¿Por ejemplo? Los cambios corporales, esa grasa que tiende a acumularse en el abdomen y los brazos. La respuesta es sencilla: ejercicio. Practica deporte a diario y haz tu dieta algo más saludable, ¡te encontrarás mucho mejor y te verás divina!
 

Beneficios del ejercicio durante la menopausia:

El deporte mantiene los huesos fuertes, ¡y no solo eso!, ayuda a controlar el posible aumento de peso del que te hablaba y te motiva a nivel mental. Pero, calma, no se trata de que te vuelvas una deportista de élite hoy, no. Se trata de añadir movimiento a tu rutina diaria.

Las posibilidades son infinitas: desde apuntarte a tu gimnasio más cercano, y disfrutar de todas las actividades que ofrece, hasta salir a andar cada mañana (o cada tarde) con tus amigas o tu pareja. Sin pausa pero sin prisa y pudiendo alternar todas las actividades físicas que se te puedan ocurrir y que despierten tu curiosidad. Solo tienes que proponértelo y estarás más cerca de lograrlo.


¡Manos a la obra!

Hoy, y para comenzar con esta rutina física, te traigo cuatro vídeos para que los practiques en tu casa o en algún espacio abierto que conozcas. Los tres primeros ayudarán a fortalecer tu suelo pélvico y, el segundo, una relajante clase de yoga, ayudará a que te sientas bien por dentro y que esto se manifieste por fuera. ¿Estás preparada? ¡Comenzamos!



Estos primeros ejercicios serán los más sencillos, poco a poco iremos elevando la intensidad. Comenzaremos con algo sencillo e iremos sumando pequeños movimientos de diferentes partes cercanas de nuestro cuerpo para ir avanzando. Trabajaremos toda la zona, así que no te preocupes y disfruta de estos ejercicios tan completos.



En esta segunda parte añadiremos intensidad e inestabilidad a cuerpo, ¡que tendrá que hacer frente a este nuevo reto! Estamos reforzando la actividad previa que ya has realizado. Recuerda respirar tranquilamente y relajarte, no te tomes esto como una obligación y míralo como algo realmente positivo para ti. La actitud lo es todo, en este caso también.



Con los dos ejercicios anteriores habrás alcanzado tono muscular y con este completarás este maravilloso trabajo que estás haciendo. La práctica de estas rutinas a diario logrará fortalecer tu suelo pélvico, así que sé constante porque una menopausia diferente es posible, ¡y depende de ti!

Por último, y como te adelanté, te traigo una pequeña rutina de yoga. Lo bueno del yoga es que te puede acompañar durante toda tu vida y, en este caso, te ayudará a que tus articulaciones y huesos se mantengan fuertes. Estas posturas serán una buena forma de comenzar:



Con la actividad física se liberan endorfinas, hormonas que segrega el cerebro de manera natural, y que producen sensación de alegría y bienestar. Es hora de darle a tu cuerpo lo que te está pidiendo, ¿y por qué no hacerlo de la manera más amena posible? 
 
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Esta información nunca debe sustituir a la opinión de un médico. Ante cualquier duda, consulta con profesionales.

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