Creando felicidad Idea guardada 0 veces
Sé la primera persona en valorar esta idea Valorar

Los aprendizajes de mi reciente maternidad – Parte 1

Claves del artículo:

Creo que desde que abrí mi blog allá por el 2013 no había estado tanto tiempo sin publicar. Es más, desde que emprendí, mi ritmo de trabajo ha sido muy alto, tanto que no conseguía desconectar ni siquiera los fines de semana. Pues bien, desde el 11 de julio de 2018 todo cambió. Ese día nacieron mis dos hijas, mis maravillosas mellizas, Ariadne y Selene, el regalo más esperado y más increíble de toda mi vida.

Ahora que ya tienen casi dos meses de edad y me estoy adaptando a la nueva vida, por fin escojo esos pocos momentos del día en los que reina por unos instantes la tranquilidad, pues las dos están durmiendo plácidamente (aunque estoy segura de que este post lo escribiré a trozos, porque sería mucha suerte que siguieran durmiendo durante al menos la hora que tardaría en escribirlo).

Nuevo post en mi blog después de meses de silencio: Los aprendizajes de mi reciente maternidad. Primera parte.

Envía Tweet

Los aprendizajes que me está trayendo la maternidad

Llevaba tiempo queriendo compartir lo que estoy aprendiendo y sintiendo gracias a un cambio tan impresionante que es la maternidad y además por partida doble. Resulta difícil describir las emociones, sensaciones, pensamientos, etc. que se amontonan ahora en mi cabeza y mi cuerpo, unidos al torrente emocional de las hormonas.

Como es bien sabido, ni todo es fácil ni todo es bonito en esto de la maternidad. Hay mucho cansancio, pero también mucha fuerza y energía que no sé de dónde nace, seguramente de la mayor energía que existe en el mundo entero, llamada amor.

Los aprendizajes de mi reciente maternidad: no todo es bonito como lo pintan.

Envía Tweet

Esta noche habré dormido unas 4 horas y media, y ni siquiera de forma seguida... y aquí sigo, a las 12 del mediodía, totalmente despierta y sin ganas de dormir. ¡Quién me lo iba a decir a mí que dormir ha sido siempre uno de mis placeres mundanos máximos, por encima de la comida u otros placeres!

El mayor cambio al convertirte en madre: cambio de identidad

Dicen que con la maternidad nace una nueva persona, se va creando una nueva identidad. Y desde luego eso estoy experimentando en estas primeras semanas siendo madre. Lo sentí con mayor claridad que nunca este mismo viernes, cuando mi marido y yo salimos solos al cine, a unos 15 km de distancia y 15 minutos en coche desde nuestra casa.

Con la maternidad nace una nueva persona, se va creando una nueva identidad y la transición conlleva pérdida de equilibrio de lo que era tu vida de antes.

Envía Tweet

Lo confieso: me sentía rara, incluso culpable, por alejarme de mis hijas durante unas 3 horas por razones de ocio. Sé que es algo que se necesita, porque llevas muchas horas y días con tus hijas, y que necesitas algo de desconexión, así como mantener la unión con tu pareja y hablar de cosas que no sean los hijos solamente. Pero quizás era aún demasiado pronto o simplemente las hormonas me la jugaron: pese a que la película estuvo más que entretenida (Misión Imposible, muy recomendable, por cierto, y eso que no soy fan de películas de acción), no dejaba de mirar el móvil y deseaba que llegara la hora de volver a casa.

Y es que es increíble la cantidad de cambios que se viven al convertirte en madre. Cambios que sólo vas notando cuando te alejas de la rutina del día a día.

Y esos cambios no llegaron enseguida.

El parto y las primeras horas

Pero me gustaría irme un poquito más hacia atrás, para contar, o quizás para dejar constancia simplemente para no olvidarlo de cómo fue el comienzo de esta nueva vida en la que la maternidad se instaló para siempre en mi vida.

Dar a luz a las mellizas. Cómo ha sido mi parto. Lo cuento en este post.

Envía Tweet

En realidad lo mío fue cesárea, porque ambas niñas estaban colocadas con la cabeza arriba desde el principio. La programaron para la semana 37 y ahí estábamos mi marido, mi suegra y yo a las 8 de la mañana en el hall del hospital Nisa Pardo de Aravaca, esperando a que nos llevaran a la habitación.



La foto en la que aparezco junto a mi marido, con cara feliz (pero con miedo enorme por la proximidad de una operación que resultó ser más dolorosa de lo que esperaba), con piernas mega-hinchadas, con mi super-barriga que ya se hacía insostenible llevando a dos personitas dentro, de dos kilos y medio cada una... es muy especial para mí. Esa foto de momentos antes de convertirme en madre.

Después me encontré en un quirófano con sus enormes luces en el techo, el anestesista que me había puesto la epidural explicándome cada paso de la cesárea, frío alrededor, brazos extendidos en forma de cruz, olor a piel quemada y mi marido junto a mí sosteniendo fuerte mi mano derecha con la suya que recuerdo muy muy caliente.

Tenía miedo, mucho miedo y no me importaba reconocerlo. Era la primera operación que me realizaban cortando mi piel y yo estando completamente consciente, sintiendo los tirones y empujones en la zona abdominal, aunque sin percibir dolor físico alguno (ese llegaría por la tarde y ¡vaya si llegaría!)

Pasados unos pocos minutos, de pronto, llega la voz de mi ginecóloga, la doctora más dulce del mundo (razón por la cual me decidí a realizar la cesárea en el centro privado): ¡vamos a sacar a Selene... es rubia! (al final resultó ser morena).

Y acto seguido el llanto de la primera de mis bebés. ¡Wow! Escribo estas palabras y me emociono profundamente. Oír el llanto de una de tus hijas que pasó meses dentro de ti, sentir que es real, que respira, saber que está bien, que acaba de llegar a esta vida... ¡Emoción en estado puro!

Rápidamente se la llevaron, aunque no vi nada. Al minuto siguiente se oyó el segundo llanto. ¡Ariadne es más rubia aún!, exclamó la doctora (en esto no se equivocó, es rubita y mi pequeño clon de cuando yo era bebé). Otra vez lágrimas de emoción y gratitud infinita brotaron de mis ojos.

Volvieron a llevarse a la niñita y yo empecé a marearme poco a poco. Sería la emoción, el miedo y los nervios que pasé, el efecto de la epidural, el olor a piel quemada, la felicidad extrema de que mis niñas tan deseadas, tan amadas ya estaban aquí... 

El postparto no fue como me lo esperaba

Cuando llegué al hospital aquella mañana, entregué mi plan de parto pidiendo que mi marido me acompañara durante la cesárea, e indicando que quería hacer piel con piel con mis hijas nada más nacer e iniciar lactancia exclusiva con ellas lo antes posible.

Pues bien, no todo se pudo cumplir. Al encontrarme mareada tras la operación, no pude hacer piel con piel con ellas, ni siquiera las vi cuando me llevaron a rehabilitación y estuve mucho tiempo preguntándome cómo serían, deseando verlas y sentirlas cuanto antes, mientras poco a poco comenzaba a sentir mis piernas dormidas por la epidural.

Por suerte, mi marido sí realizó piel con piel con ellas y tengo unas preciosas fotos que lo muestran. Creo que son las fotos más bonitas que se les puede realizar a unos bebés, minutos después de llegar a la vida.

El tema de la lactancia materna tampoco ha sido fácil, pues no tenía leche todavía (ni siquiera calostro) y las niñas no conseguían agarrarse. La leche no me subió hasta pasados unos días, cuando volvimos a casa, pero ya en hospital tuvimos que darles biberón porque una de las niñas tenía el azúcar bajo y esto podría ser muy peligroso para su salud.

A todo esto se sumaba el hecho de que aunque la cesárea no te duele en el momento, se trata de una verdadera operación y por la tarde empecé a notar los efectos cuando traté de incorporarme: un dolor como nunca sentí en la vida, como si estuvieran cortándome en el momento ahí mismo. Recuerdo llorar de dolor y suplicar a mi marido que consiguiera más calmantes porque no aguantaba más.

Además la primera noche no pude atender a mis hijas: no podía levantarme y fue mi marido quien les cambió los primeros pañales y les dio sus primeros biberones. Confieso haberme sentido inútil, como si no actuara como madre realmente. Además, seguíamos intentando que las niñas se agarraran a mi pecho y costaba muchísimo, lo cual me frustraba aún más.

La gente entraba y salía de la habitación de hospital, todos nos felicitaban y yo me sentía rara, perdida, aún nada adaptada a mi nuevo rol de mami, palabra con la que se dirigían a mí las enfermeras del hospital.

Ni siquiera me gustaba mirarme al espejo, no tenía valor de mirar mi cicatriz y mi tripa me parecía todavía enorme y fea. Era como si dejara de ser yo en gran parte. También tuve una noche de vómitos en el hospital, así como dolores abdominales fuertes, algo que me duró al menos unas dos semanas después de dar a luz.

Eso sí, cuando miraba a las niñas dormir por la noche en sus cucos transparentes, me decía que todo esto merecía la pena porque di vida a dos preciosidades que dormían plácidamente en esa habitación.

La vuelta a casa después de dar a luz

A los 3 días, como era de esperar, nos dieron el alta. Recuerdo sentirme muy rara al recoger mi bolso de soltera como lo llamé yo, ese mismo con el que había entrado al hospital sin ser madre. Ahora en cambio los pañales, los llantos de bebés y los biberones formaban parte de mi nueva vida que no tendría nada que ver con la anterior.

Una de las noches del hospital cuando por fin las visitas se fueron, Carlos y yo nos quedamos mirando a las niñas dormir y nos preguntamos de qué galaxia remota habrán venido hasta nosotros, qué misión de vida traerán consigo, y les dimos las gracias por elegirnos como padres.

Si quieres recibir la segunda parte de mi historia donde comparto la vuelta a casa y los aprendizajes de mi maternidad, suscríbete aquí a mi blog si aún no lo has hecho y sigue el envío de mis emails en tu bandeja de entrada (si no lo encuentras ahí, revisa tus bandejas de spam o promociones y marca mis emails como no spam para poder acceder a todo el contenido que comparto). Y por supuesto, ¡muchas gracias por estar aquí!

Para terminar, cuéntame, si eres o estás a punto de convertirte en madre o padre, ¿qué aprendizajes más importantes te has llevado de esta impresionante experiencia? Me encantaría leerte en los comentarios y ampliar mi visión del asunto, porque desde luego tengo mucho que aprender en este maravilloso y nada sencillo camino.

The post appeared first on María Mikhailova - Coaching Estratégico.

Fuente: este post proviene de Creando felicidad, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
¿Qué te ha parecido esta idea?
Esta información nunca debe sustituir a la opinión de un médico. Ante cualquier duda, consulta con profesionales.

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Recomendamos

Relacionado

general embarazo a los cuarenta embarazo edad avanzada ...

Complicaciones más frecuentes en los embarazos a edad avanzada

La sociedad española, y con ella la mentalidad de los españoles, ha cambiado de manera extraordinaria en las últimas décadas. Las variaciones, tanto a nivel económico, como social o cultural, han repercutido en muchos ámbitos, entre ellos el reproductivo. Cada vez son más las mujeres que retrasan la decisión de ser madres, de hecho, la edad media del primer parto en España es de 30,8 años, la más ...

nutrición aprendo a quererme felicidad ...

Cómo una contraseña cambió mi vida

La semana pasada te hablaba en la segunda parte de este post sobre la nueva sección que me gustaría comenzar en septiembre y te comentaba que si no tenías muy claro a qué me refería con gente capaz de agarrar aquello que no le gustaba de la vida y darle la vuelta que iba a publicar esta semana un post muy chulo con el que entenderías a qué me refiero. Cómo una contraseña cambió mi vida Antes de c ...

mujer lograr embarazo

¿podré cumplir mi sueño de ser mamá?

Bueno pues por primera vez, voy a contar mi historia y como me siento. Con 20 años no conseguía mantener relaciones con penetración con mi pareja y finalmente me diagnosticaron un tabique vaginal. Fue una época muy traumatica porque las exploraciones con el ginecologo eran horribles, me tenian que sujetar las enfermeras y no paraba de llorar. Finalmente me lo detectaron y quitaron quirurgicamente. ...

alergias autocuidado consciente biodescodificación ...

De tripas, corazón y cerebro (1ª parte)

"Si supiéramos -aunque sea un poco- cómo funciona nuestro cuerpo, cuidaríamos más lo que comemos".Mi alergia, mi maestra. En diciembre pasado, justo el día 30, fui con la otorrino. Como cada año por esa época, la rinitis alérgica que -según yo-padezco desde hace años, inflamó tanto mis cornetes que no podía respirar bien en las noches y dormir se hacía de lo más difícil, sobre todo, por ...

Blog Crianza Presenciales ...

La vivencia de la maternidad por Reproducción Asistida

Como en muchas situaciones de nuestra vida, una experiencia tan fuerte como la infertilidad y en nuestro caso con el añadido de la reproducción asistida, va a dejar un poso en nosotras que marcará un antes y un después en nuestra manera de enfrentarnos a la maternidad. Por supuesto también existe “un durante”: durante el tiempo que estemos en tratamiento, la mayoría de las emociones es ...

mujer depresión y ansiedad recomendaciones ...

Cuando la maternidad no es como la pintan

Me salgo un poquito del tema de la autoestima, aparentemente, Como mujeres, a veces es muy difícil sobrellevar el rol de la maternidad. A pesar que es algo instintitivo, hay que tomar en cuenta la realidad de la mujer, su personalidad, sus recursos, etc., Y alguien que sabe mucho sobre ello es Lily Yuste, quien propone este magnífico recurso para mamis que se están: soltera, separada o divorciada ...

seres de luz armonía relajación ...

Toda mi vida luchando contra un mundo cruel insolidario

Desde este blog podéis asedar a todos mis trabajos, y lucha desde hace mas de 30 año ya aunque yo creo que nazi luchado y escribiendo y jamás dejare de luchas por mi y los demás, aunque en esta lucha e tenido que paga un precio muy alto de sufrimiento, crueldad y insolidaridad por todos sitio, pero no me arrepiento de lo que echo me siento muy orgullosa tanto de los fracaso como lo pequeño éxitos, ...

HIGIENE odontopediatría consejos ...

MAMÁ, YO TAMBIÉN QUIERO MI CEPILLO!! (parte 1)

Hola a tod@s!!! Ya se que llevo unos días sin escribir nada. No os preocupéis, sólo han sido unos problemas técnicos jejeje. Para reanudar estos posts, hoy he elegido este tema. Y es que, empezaré a deciros que tengo especial obsesión por la higiene bucal infantil, sobre todo, desde que nació mi sobrinillo, Mario, a él le debéis hoy este post. Comenzaré recomendando una marca que descubrí al estre ...

psicología relaciones salud ...

Mi experiencia como voluntaria de Reiki

Hola, amigos. Este es un artículo muy personal en el que quiero relatar mi reciente experiencia como voluntaria de Reiki en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Para los que no conocen el tema a fondo, el Reiki ha empezado a considerarse como una terapia muy positiva para pacientes que reciben la quimioterapia, ya que se ha demostrado que los efectos nocivos de ésta se ven reducidos con el uso ...

Asociaciones de pacientes Ahuce Asociación NAcional Huesos de Cristal ...

Mi vida con Osteogénesis Imperfecta

En éste artículo, Felipe Mateos, nos cuenta un trocito de su historia con osteogénesis imperfecta. Una enfermedad rara cuya investigación ha permitido mejorar la calidad de vida de muchas personas afectadas.  Lo primero que quiero destacar es que la osteogénesis imperfecta es una enfermedad muy heterogénea.  Cada caso es muy diferente de otros. Podemos tener síntomas comunes, como la fragilidad en ...