Produce trastornos metabólicos caracterizados por una elevación inapropiada de la glucosa en sangre (hiperglucemia), que da lugar a complicaciones crónicas por afectación de grandes y pequeños vasos y nervios.
Puede provocar síndrome metabólico, que eleva el riesgo cardiovascular y es causa de muerte. En este síndrome se asocian diabetes, hipertensión arterial, aumento de los niveles de colesterol, triglicéridos y/o ácido úrico y sobrepeso.
El tratamiento de la diabetes tipo 2 se basa en tres pilares fundamentales: seguimiento de un plan de alimentación equilibrado, práctica de ejercicio físico regular y tratamiento farmacológico personalizado.
Un buen número de personas con este tipo de diabetes presenta un grado variable de obesidad, por lo que un objetivo primordial en estos casos es la reducción de peso.
Este tratamiento debe ser individualizado y adecuado al modo de vida del paciente.
Síntomas de la Diabetes Mellitus Tipo 2
La diabetes tipo 2 es prácticamente asintomática en las fases iniciales.
Esto supone un retraso en su diagnótico, incluso de varios años, y se calcula que hasta un 50% de personas con diabetes mellitus tipo 2 permanecen sin diagnosticar en este momento.
Esto hace que hasta un 20% de las personas con este tipo de diabetes presenten signos de complicaciones en el momento del diagnóstico.
Por este motivo, la diabetes mellitus tipo 2 hay que buscarla de forma específica en las personas con riesgo, esto es, cualquier persona a partir de los 45 años y menores de 45 con:
Obesidad.
Antecedentes familiares de diabetes.
Diabetes durante anteriores embarazos o niños con peso al nacer superior a 4 kg.
Hipertensión arterial.
Colesterol o triglicéridos elevados.
Antecedentes de alteraciones de la glucosa en sangre.
Causas de la Diabetes Mellitus Tipo 2
La genética y los factores ambientales son las principales causas de diabetes tipo 2.
Es mayor la frecuencia de diabetes tipo 2 en personas con antecedentes familiares de diabetes. Se han descubierto muchos genes relacionados con el desarrollo de diabetes, aunque este componente genético es complejo y, posiblemente, debe acompañarse de factores ambientales como los hábitos de vida: sedentarismo y alimentación inadecuada.
El 80 % de las personas con diabetes tipo 2 son obesas.
En la diabetes tipo 2, las células del páncreas todavía producen insulina, pero pueden haber perdido su capacidad de reponer el suministro de insulina rápidamente, cuando es necesario.
Si el número de receptores de insulina en la superficie de las células es demasiado pequeño o si no funcionan debidamente, el azúcar de la sangre no puede entrar libremente en las células. Esta situación se llama resistencia a la insulina o insensibilidad a la insulina.
Cuando el azúcar entra en una célula, se conduce al lugar en el que es necesario mediante un sistema de transportadores. Un defecto en este sistema es otra posible causa de resistencia a la insulina.
Diagnóstico de la Diabetes Mellitus Tipo 2
El diagnóstico de la diabetes tipo 2 se realiza, inicialmente, mediante la determinación de glucosa en ayunas.
Si la analítica da un valor repetido de glucosa mayor de 126 mg/dl, se considera que es positivo de diabetes mellitus tipo 2.
En casos dudosos, se recurrirá a la realización de una curva de glucosa (determinación de glucosa en sangre de forma seriada) tras la toma de un preparado con 75 g de glucosa.
Resulta de importancia clave para el correcto manejo de la diabetes mellitus, especialmente la de tipo 2, la realización deestudios de composición corporal (Bod-pod, ViScan) con la finalidad de conocer la magnitud del exceso de grasa en cada paciente. Junto a estos estudios, es conveniente también la realización de una calorimetría indirecta, de la que se obtiene el gasto energético en reposo de cada paciente.
Tratamiento de la Diabetes Mellitus Tipo 2
La diabetes tipo 2 requiere atención cuidadosa aunque sea asintomática.
La diabetes tipo 2 no tratada puede tener un efecto gradual y sutil. Puede desarrollar complicaciones más graves, llamadas complicaciones tardías de la diabetes, porque pueden tardar años en aparecer. Son esencialmente problemas circulatorios y nerviosos:
Riesgo aumentado de ataques cardíacos y trombosis
Circulación sanguínea deficiente y pérdida de sensación en las piernas y pies
Lesiones en los ojos y enfermedad renal
El tratamiento de la diabetes tipo 2 se basa en tres pilares fundamentales: seguimiento de un plan de alimentación equilibrado, práctica de ejercicio físico regular y tratamiento farmacológico personalizado.
Un buen número de personas con este tipo de diabetes presenta un grado variable de obesidad, por lo que un objetivo primordial en estos casos es la reducción de peso.
Este tratamiento debe ser individualizado y adecuado al modo de vida del paciente.
Cirugía metabólica
Hasta hace poco tiempo, el seguimiento de una dieta adecuada, la realización de manera habitual de ejercicio físico y el tratamiento médico han sido los tres pilares básicos del abordaje de esta enfermedad, cuya principal causa es la obesidad.
Al principio, estas intervenciones sólo se realizaban para tratar casos de obesidad importante y con mal control terapéutico. Hoy sabemos que funciona en grados menores de obesidad, con una remisión de la diabetes en torno al 80% de los casos.
Este alto porcentaje de éxito no significa que deban operarse todos los pacientes con diabetes. Aquellas personas que, por algún motivo, no pueden llevar correctamente su tratamiento médico, o aquellas de difícil control, que asocian otros problemas metabólicos pese a seguir las medidas correctas, son candidatas, al menos, a ser objeto de un estudio que evalúe su idoneidad para este tipo de intervenciones.
Avances en el tratamiento
Recientemente, han aparecido fármacos más seguros, eficaces y con menos efectos adversos.
Disponemos de varios grupos de fármacos (estimulantes de la secreción de insulina, sensibilizadores de los tejidos a la insulina, inhibidores de la absorción de hidratos de carbono o grasas…) que permiten seleccionar el tratamiento más oportuno para cada paciente según sus características: obesidad, cantidad de insulina que produce su páncreas, etc.
Además de nuevos tipos de fármacos, han aparecido algunos con un perfil de acción y seguridad que los hacen más eficaces, con menos efectos adversos y más cómodos para el paciente.
Entre los fármacos recientes, sobresalen los tiazolidindionas o glitazonas: Rosiglitazona (Avandia®) y Pioglitazona (Actos®). Son insulinosensibilizadores, es decir, favorecen la acción de la insulina en múltiples órganos y tejidos (hígado, tejido adiposo, músculo…). Además de mejorar el control glucémico en monoterapia o en combinación con otros fármacos, reducen las alteraciones asociadas a la diabetes tipo 2 y el síndrome metabólico (hipertensión arterial, alteraciones de los lípidos…).
También podrían retrasar el inicio del tratamiento insulínico. La diabetes tipo 2 puede no requerir insulina inicialmente, pero esta puede resultar la mejor elección porque otros tipos de tratamiento se han mostrado inadecuados.
El enfermo debe controlar sus niveles de azúcar, tanto si está tratando su diabetes con comprimidos, con insulina o sólo con dieta y ejercicio.
Descarga la infografía de la Diabetes Mellitus
Fuente | Clínica Universidad de Navarra
Imagen | Wikipedia
La entrada completa Diabetes Mellitus Tipo 2 aparece primero en Quiero Salud.
Fuente: este post proviene de Quiero Salud, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
Modificado: