No hace falta cumplir todos los factores. Puede que nosotros seamos personas introvertidas pero no encajemos al 100% en el esteriotipo que la sociedad o la psicología hace de nosotros. Como ya hemos hablado en algún otro artículo hay muchos grados de introversión. Incluso puede que la clasificación de introvertido sea algo subjetiva, puesto que podemos comportarnos de una manera más introvertida o extrovertida dependiendo del entorno en el que nos encontremos. Aún así vamos a enumerar los signos distintivos generales que sirven para clasificar una personalidad como introvertida.
5 signos de las personas introvertidas:
Los introvertidos somos intensos: si eres una persona introvertida lo habrás escuchada infinidad de veces. El adjetivo intenso te acompaña todo el rato. Encima es un adjetivo que entendemos como peyorativo, porque en la mayoría de los casos es un eufemismo de “pesados”. Esto es debido a que como personas introvertidas que somos no nos gustan las conversaciones triviales. No somos de la clase de personas que pueden pasarse horas hablando del tiempo. Nos gusta ir al grano y sobre todo tratar temas más serios.Cuanto más trascendentales sean los temas de conversación más cómodos nos encontraremos, política, muerte, como no literatura... Estaremos encantados de dar nuestra opinión incluso de forma pasional. Esto choca directamente con las personalidades extrovertidas, que prefieren por lo general, conversaciones sobre temas más livianos. Por eso es comprensible que si le hablamos todo el tiempo de temas transcendentales a una persona que prefiere hablar de moda o del partido que vio anoche, le trasladaremos una imagen de personalidad intensa.
Necesitamos recargar las pilas: hay personas extrovertidas que no soportan estar solos un par de horas. Buscan compañía desesperadamente. Esto no quiere decir que no se soporten como muchas gente piensa. Simplemente es su personalidad, que como decimos siempre, no es ni mejor ni peor, solamente distinta. Las personas introvertidas por el contrario tenemos la necesidad imperiosa de recargar las pilas. Podemos ir a una fiesta pasar en ella un par de horas y divertirnos mucho. Pero al cabo de un rato veremos como nuestra energía y ganas de socializar disminuye. Nuestra personalidad nos esta indicando que es el momento de irse a recargar las pilas. Tras un buen rato solos en nuestro cuarto, leyendo o simplemente descansando nos empezaremos a encontrar con más energía.
Poderoso diálogo interno: como buenos introvertidos que somos, damos mil vueltas a las palabras dentro de nuestras cabezas antes de soltarlas. Personalmente me sorprende cuando veo a amigos que sueltan la primera cosa que se les pasa por la cabeza. Su personalidad extrovertida les lleva a comportarse de eso modo. Nosotros por contra podemos pasarnos horas enredados en nuestros pensamientos. A cuantos de vosotros no os ha sucedido que después de un buen rato en la cama os dais cuenta que vuestro diálogo interno os impide dormiros. O cuando pasa un rato sin participar de una conversación en grupo vuestro cerebro se pone a conversar sólo en un diálogo interno interminable.
Preferimos escribir que hablar: en mi caso esta claro por eso empece este blog y escribí El Introvertido Feliz. A los introvertidos nos resulta mucho más fácil comunicarnos mediante la escritura y lectura que hablando. Esto queda muy claro con las nuevas tecnologías. Los introvertidos nos encontramos mas cómodos chateando que manteniendo conversaciones telefónicas. Esto esta se debe entre otras cosas a que tenemos más tiempo para pensar bien lo que vamos a escribir. Además siempre podemos dejar la conversación cuando empezamos a sentirnos demasiado agotados sin parecer maleducados. Tenemos suerte de haber nacido en esta época en la que cada vez es más sencillo relacionarse con grupos grandes sin tener que hablar en público.
Pocos amigos pero buenos: esto no tiene nada que ver con lo populares que seamos en nuestro entorno. Debido a nuestra personalidad nos cuesta bastante abrirnos y contar nuestros problemas personales. No somos las típicas personas que tienen decenas de amigos con las que comparten confidencias, incluso si no se ven durante largos periodos de tiempo. A nosotros nos gusta trabajar nuestras amistades con cariño y tiempo. Seguramente si eres una persona introvertida conserves a tus amigos del colegio o el instituto. Esto no nos convierte en mejores personas pero tampoco en peores, como siempre digo la clave esta en ser comprensivos con nuestra personalidad y con las personalidades distintas a la nuestra.