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Causas de la Pérdida del Apetito y sus Síntomas

Cuando consultar a su Medico si experimente pérdida del apetito


 

*Si su pérdida del apetito dura más de dos semanas.

*Si está experimentando también fatiga frecuente, cambio en el gusto’ sensibilidad o dolor en cualquier parte del cuerpo.


 

Lo que su Síntoma le dice

Si usted es como la mayoría de las personas, la pérdida Ocasional del apetito es una oportunidad bienvenida para reducir calorías. (Las fantasías de volver a entrar en los pantalones del año pasado bailan en su cabeza.) Pero cuando los días se vuelven semanas y las golosinas que normalmente lo tentaban siguen sin antojársele, podría haber un motivo de preocupación.

 La subalimentación o la pérdida del apetito es un síntoma común que puede señalar cualquier número de trastornos, muchos de los cuales no tienen importancia. Casi cualquier infección puede causar pérdida del apetito, de acuerdo con el doctor Donald S. Robertson, director médico del Centro Nutricional Bariátrico sudoccidental en Scottsdale, Arizona, y coautor de The Snowbird Diet.

Un resfriado o el virus de la gripe pueden ser responsables, por ejemplo. También podría ser algo más serio como tuberculosis, baja función tiroidea, padecimientos del corazón, o pulmones, o problemas en el hígado.

Desafortunadamente uno de los primeros signos de alerta más comunes en el cáncer es la pérdida del apetito, acompañada generalmente por cambios en el sentido del gusto, dice el doctor Robin Kanarek, profesor de psicología y psicología fisiológica en la Universidad Tufts en Medford, Massachusetts.

La pérdida del apetito es la defensa del cuerpo contra la ingestión de cualquier cosa que pudiera hacer más lento el proceso de curación, explica el doctor David Levitsky, profesor de nutrición y psicología en la Universidad Comell en Ithaca, Nueva York.

Sin embargo, un padecimiento no es lo único que puede empañar el apetito. A veces lo que usted pone en su cuerpo a propósito, como medicamentos prescritos, pueden causar problemas, de acuerdo con el doctor G. Michael Steelman, vicepresidente de la Sociedad Americana de Médicos Bariatras, quien ejerce en privado en la ciudad de Oklahoma.

Los antibióticos como la eritromicina inhiben las papilas gustativas y hacen más lento el transporte de comida al través de los intestinos, prolongando la sensación de saciedad después de haber comido, explica. Y las anfetaminas, que una vez se prescribieron normalmente para perder peso, amortiguan las punzadas del hambre, dice el doctor Robertson.

Los analgésicos y los medicamentos antiartritis pueden irritar el estómago, produciendo náusea y aversión a la comida. El digital (un medicamento para el corazón) y los diuréticos (que se toman para combatir la retención de líquidos y bajar la presión sanguínea alta (hipertensiónl también pueden empañar el deseo de comer.

Algunas veces lo que no se puso en la boca puede causarle problemas. Las deficiencias nutricionales pueden agotar la vitalidad en un apetito que de otra forma sería saludable, dice el doctor Steelman. Las personas mayores en particular pueden sufrir de una ingesta inadecuada de zinc, una deficiencia que puede dejar morir las papilas gustativas.

El envejecimiento por sí mismo ocasiona baja del apetito. En las personas mayores el metabolismo es más lento, disminuye la masa muscular y las dolencias impiden la actividad, explica el doctor Steelman. Además de todo esto, las sensaciones del gusto disminuyen y las secreciones del estómago no fluyen como solían hacerlo. Todo contribuye a la pérdida del apetito.

Y a veces las cosas que están sucediendo en su vida afectan su apetito. Si recientemente inició un nuevo programa de ejercicios, podría experimentar pérdida del apetito, mientras su cuerpo se ajusta a sus nuevas demandas, dice el doctor Levitsky.

La salud psicológica, en general, juega un papel importante en su apetito. A la larga el estrés puede enviarlo al refrigerador a buscar el consuelo reconfortante de la comida, dice el doctor Steelman. Pero la presión a corto plazo generalmente reduce el apetito. La depresión quita a las personas su deseo de comer.

Y la anorexia nerviosa es un desorden que fuerza a las personas, generalmente a las mujeres jóvenes, a negar por completo su necesidad de comer. Están obsesionadas con la comida, pero temen comer por miedo a engordar, dice el doctor Steelman. Para ellas es más fácil no comer, que comer racionalmente.

ALIVIO DEL SÍNTOMA: Causas de la Perdida del Apetito y sus Sintomas

Una pérdida momentánea del apetito no es razón para preocuparse. Pero si no puede recordar la última vez que tuvo ganas de comer, quizá desee restablecer sus hábitos normales de alimentación. Aquí hay algunos aspectos a considerar.

Conozca qué es lo normal. ¿Qué es exactamente un apetito saludable? Es el nivel de alimentación que mantiene el peso normal del cuerpo’ , dice el doctor Kanarek.

Si usted tiene un apetito saludable, consume alimentos variados. Un apetito de ninguna otra cosa más que bistec, no es un apetito saludable, añade el doctor Adam Drewnowski, profesor y director del Programa de Nutrición Humana en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Michigan en Ann Arbor.  

Si usted debe forzarse constantemente a comer, no es buena señal, concluye el doctor Levitsky.

Las vitaminas pueden revitalizarlo. Un suplemento multivitamínico y mineral parece ayudar a estimular un apetito necio, dice el doctor Steelman. Y los nutrientes adicionales no pueden lastimarlo si su subalimentación le ha causado desnutrición. Las personas mayores a veces pueden revivir su deseo de comer tomando suplementos de zinc, dice el doctor Steelman. Pregunte a su médico si sería adecuado para usted tomar un suplemento de zinc.

Revise sus medicamentos. Pregunte a su médico sobre todos los medicamentos que toma normalmente, tanto los prescritos como los que no requieren de prescripción médica. Quizás él pueda sustituirlos por algunos que no interfieran con su apetito, dice el doctor Steelman.

Coma lo que usted quiera. Si la comida ha perdido su atractivo, intente cambiar su dieta. Determine qué alimentos son apetitosos y concéntrese en comerlos. Si quiere helado, sea indulgente y pida su sabor favorito. No abogo por una dieta poco saludable, pero si el helado es la única forma de conseguir que ingiera las calorías necesarias, entonces, por todos los medios, siga adelante, dice el doctor Drewnowski. El truco está en aumentar el rango de placer.

Disminuya sus hábitos alimentarios. Ingiera porciones de comida más pequeñas y más frecuentes, sugiere el doctor Kanarek. Su estómago aceptará cantidades más pequeñas de alimentos con más rapidez, explica.

Beba suficiente agua. Si empezó un programa nuevo de ejercicios, su nutriente principal es el agua. La deshidratación puede causar pérdida del apetito, aconseja el doctor Levitski. Beba un vaso con agua antes de hacer ejercicio y otro inmediatamente después. Además, asegúrese de beber de seis a ocho vasos de 240 ml de agua al día.

Consulte sobre su apetito. Si no regresa su apetito perdido después de dos semanas, visite a su médico para que lo revise. Los problemas físicos deben ser diagnosticados antes de iniciar cualquier tratamiento. Podría encontrar que todo lo que necesita es un tratamiento de antibióticos para eliminar una infección de menor grado.

Recupere la salud mental. Si está deprimido, podrían prescribirle antidepresivos para estimular su apetito. Al regresar su salud mental a la normalidad, se verá deseando nuevamente, dice el doctor Kanarek.

Permita que le ayuden los profesionales. La anorexia nerviosa generalmente no permite remedios de autoayuda y la mayor parte de las personas con este desorden requieren de hospitalización. Es difícil de tratar (dice el doctor Steelman). Se requiere de una intensa terapia desde un punto de vista psicológico y nutricional. Puede ser necesaria la alimentación forzosa, por intravenosa o por tubo gástrico.

Fuente: este post proviene de El ABC de los Sintomas, donde puedes consultar el contenido original.
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