Estoy segura que adivino las posibles respuestas al momento idóneo de empezar una dieta:
El lunes
En enero
En septiembre… ¿Qué pensáis vosotr@s?
El mejor momento para empezar una dieta es ahora mismo: Más tarde podría ser nunca “Un hoy vale por dos mañanas” Eso lo decía Benjamín Franklin y lo digo yo también, en una sociedad obesogénica en la que media vida la pasamos sentados a una mesa llena de manjares lleno de calorías es difícil tener dos semanas seguidas para comer de una forma sana y saludable.
Por eso, yo digo siempre a las personas que vienen a verme que deben adaptar la dieta a su vida y no su vida a la dieta. ¿Qué quiero decir con esto?, pues que podemos cambiar nuestro estilo de vida, pero que es muy difícil cambiar nuestras circunstancias, es por eso que si nuestro horario es de 6 de la mañana a cuatro de la tarde, dudo mucho, que nuestro jefe, por decirle que estamos a dieta, nos cambie el horario de diez de la mañana a dos de la tarde, pero nosotros si podemos organizar nuestras horas de forma que sea posible incorporar las nuevas costumbres a nuestro horario.
Es por eso que empezar una dieta no es cuestión de fechas sino de estado de ánimo. Cada cosa tiene su momento y cada momento tiene su tiempo, hacer dieta también, hemos de estar predispuesto a ceder en caprichos y a hacer los cambios pertinentes para adquirir un estilo de vida mas saludable, te aseguro que al principio puede resultar un poco duro, pero con voluntad y determinación en menos de un mes habremos adquirido hábitos nuevos que podremos perpetuar en el tiempo.
¿Por qué es importante elegir el momento adecuado para hacer una dieta?
Pues porque para hacer una dieta, como para cualquier empresa que queramos llevar a cabo en la vida hace falta voluntad y determinación, lo que requiere un estado de ánimo fuerte, hemos de evitar empezar una dieta cuando nos sentimos desanimadas y vulnerables.
También es importante que seas tu quien elija el momento adecuado de empezar una dieta, libremente, debes estar concienciado y no cediendo a la presión de los demás.
El sexo también es determinante a la hora de empezar una dieta, ya que si eres mujer, conviene iniciar el régimen de adelgazamiento siempre después del periodo. ¿La razón? Comenzarlo justo antes del ciclo menstrual supone someterse al “más difícil todavía”, debido a que en esos días el cuerpo aumenta sus necesidades energéticas en previsión de una posible fecundación, lo que lleva a picar y comer de forma más desordenada y debido al aumento en hormonas, las mujeres nos sentimos emocionalmente más vulnerables, lo que no ayuda precisamente a mantenerse firme frente a las tentaciones gastronómicas y permitirnos dar rienda suelta a nuestros antojos.
¡¡Quiero perder peso yaaaa!!
Esta expresión es tan oída como temeraria, y el inicio de muchas frustraciones. Hemos de ser consciente de que la pérdida de peso recomendable es de 500 g por semana, lo que supondría 2 kg al mes, de esta forma el metabolismo es capaz de ajustar lo cambios de forma equilibrada sin que sufra trastorno alguno.
Ya os digo yo que por matarse de hambre no se consiguen mejores resultados, el secreto consiste en ser constante en el tiempo. El metabolismo tiene memoria y su prioridad es mantener las funciones vitales, cerebro, hígado, corazón, riñones… Si nota carencia de alimentos rápidamente cambia a modo off, es decir ralentiza el gasto y guarda en nuestras despensas en forma de grasa. En las mujeres abdomen, nalgas y glúteos, hombre en la zona abdominal.
¿Qué complemento alimenticio puedo tomar para ir más rápido?
No existen los productos milagro, desconfía de aquellos productos que prometen pérdidas espectaculares para perder peso sin tan siquiera detallar su contenido. Y desconfía también de las “dietas milagro”, promenten todo a cambio de nada y en realidad te aseguran la recuperación del peso perdido más unos kilos extras. Además te dejarán de regalo flacidez y estrías.
Mi último consejo:
Ponte en manos de un/a buen/a profesional y piensa que una dieta no es un sacrificio, es una inversión en salud.
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