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Fibromialgia, superando una crisis

Detrás de la tormenta siempre viene la calma, los sobresfuerzos se pagan, el estrés genera depresión... Frases que escuchamos a diario; y de las que intento cuidarme, pero no siempre lo consigo.

Hoy no lo estoy consiguiendo; no sé si será el estrés, la euforia pasada estos días de vacaciones en Ámsterdam, o el haber sufrido tanto dolor y agotamiento en casa los días posteriores; pero no puedo.

Tengo que hacer un alto en el camino para coger fuerza, energía, luz, ánimo, porque ahora mismo, sólo puedo llorar y llorar, por la gran ansiedad que oprime mi corazón, mi alma.

El motivo, pues no lo sé.

O sí, verme peor cada día que pasa, ver que no recupero, no puedo evitarlo y tengo que patalear, porque no quiero estar así, porque no lo merezco, porque no lo soporto.

Y pataleo, y lloro, y grito de rabia, de dolor, que no puedo más; que no es justo que ahora me duela el brazo siempre a todas horas, tanto que ya ni pueda pasear cogida de la mano de la persona que quiero, porque es cómo si me desgarraran el brazo, pero me niego a soltarme de su mano.

No es justo que ya no duerma más de dos horas seguidas, no es justo porque estoy agotada, irascible.

No es justo que ya no recuerde palabras, que me cueste sentarme a escribir.

No es justo que las fuerzas, la energía no me lleguen ni para la hora de hacer la comida.

Por eso lloro, por eso tengo ansiedad, por eso tengo un nudo en la garganta que no dejo salir.

Porque también tengo miedo.

Miedo a derrumbarme, miedo a caer, a hundirme y arrastrar a los que más quiero, y ellos no lo merecen.

Así que, con mi miedo, con mi ansiedad, lloro en silencio, y busco la manera de seguir adelante, Siempre Adelante.

Sé que tengo la fuerza, tengo el poder de seguir luchando, y no me rindo. Siempre he salido adelante, y esto es sólo un bache, una pataleta, porque estoy hasta el....... de la fibromialgia, de la puta fibromialgia, pero soy consciente que es mi compañera de vida, así que la vuelvo a aceptar y seguimos el camino juntas.

Con la cabeza bien alta, y la sonrisa más sincera; porque amiga fibro, tu no me ganas, tenlo claro. En esta guerra que dura ya 15 años, puedo perder pequeñas batallas, pero tú no me ganas.

Y si bien en esta batalla me has vencido, porque estoy agotada, tengo tanto dolor que no puedo pensar con claridad, reconozco que sí, me has vencido, siéntete vencedora, pero no te distraigas que vuelvo a la carga.

Sólo necesito descansar, descargar la rabia, la ira contenida hacia un mundo al que no consigo seguir el ritmo, y recomponer mi cuerpo.

Y me vuelvo a la cama, necesito dormir, descansar un poco más, y así recomponer mi cuerpo.



Pero en todo este tiempo no dejo de pensar, vamos Maite, es sólo una crisis, has pasado muchas en estos años, así que también la vas a superar; y me vuelvo a levantar, porque me niego a ser una espectadora impasible de mi fibromialgia, me levanto e intento leer, ejercitar la mente, mantener el cerebro activo leyendo noticias banales, que no supongan demasiada concentración, me entretengo con el ordenador, busco fotos, las descargo, compongo mis tweets.....pasa el tiempo.

Pasan las horas, los días, y de repente me doy cuenta que me encuentro mejor, más despierta, más animada. ¡¡¡Puedo pensar!!!!

Vuelvo a ser yo, vuelvo a mi normalidad, a mi nivel normal de dolor.

Vuelvo a sentir alegría, una felicidad inmensa porque, y fijaros la tontería, puedo seguir el hilo de mis pensamientos sin distorsiones, sin distracciones, puedo pensar, razonar, conversar sin perderme.

Parece que lo peor ha pasado, ahora a remontar.

Las crisis, los sobresfuerzos me dejan "tocada", ya que siempre añaden algo nuevo a mi normalidad; esta vez es el brazo, ya me duele siempre y no puedo coger nada.

He superado una crisis más, y ya he perdido la cuenta de las que llevo, pero me siento igual de orgullosa que siempre, porque no supone sólo que se acabe el dolor y el agotamiento, (que disminuyan, ya quisiera yo que acabaran).

Se trata, que una vez más he sido fuerte, he conseguido dominar la situación y no dejarme llevar por pensamientos y actitudes catastrofistas y negativas. He tenido la fortaleza suficiente para analizar el dolor, para sentirlo, identificarlo, y conocer su causa; pudiendo confirmar así que era sólo una crisis producida por el sobresfuerzo de las vacaciones. Y así poder mantener la calma, y ser paciente.

Pero he llorado, claro que he llorado, porque yo no quiero tener crisis, y porque no es justo tener que pagar tan alto precio por un poco de disfrute, por unos días tan felices. E imagino que seguiré llorando cada vez que pase, no es malo, descargas, te relajas. Es importante saber manejar las emociones, y respecto a las negativas es necesario aceptarlas, ya que originan tensiones, conflictos que hemos de saber reconocer para poder solucionarlos.

Las emociones y sentimientos ejercen un papel fundamental sobre nuestra conducta y pensamiento, así que es importantísimo aprender sobre nuestro mundo emocional, para comprendernos mejor, comprender lo que nos sucede y comprender a quienes nos rodean.

 
Fuente: este post proviene de Danzando en el Teclado con Fibromialgia, donde puedes consultar el contenido original.
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