comunidades

EE.UU apuesta por 3 tipos de vacunas contra el coronavirus, una de las cuales no está totalmente probada

La pandemia de coronavirus ha catapultado el proceso de desarrollo de vacunas al centro de atención mundial. Pero ¿cómo funcionarían en el cuerpo humano?

Nueva York prepara plan de distribución de vacuna contra COVID-19
Personas de todo el mundo se han apuntado como voluntarios para encontrar una inmunización contra la COVID-19, sumándole a ello la carrera entre compañías farmacéuticas.

La administración Trump respalda al menos 3 candidatas a vacunas contra el coronavirus como parte de la Operación Warp Speed.

Cada una se dirige a la proteína de pico del virus, que lo ayuda a unirse e invadir las células. Pero utilizan tres enfoques tecnológicos diferentes para hacer eso.

Incluso uno de ellos, nunca ha sido probado para crear una vacuna, según lo reseña en una investigación Bussines Insider.

Vacuna a base de proteínas

Cuando los científicos estaban desarrollando la vacuna contra la hepatitis B en la década de 1980, descubrieron que podían cultivar la proteína de superficie de ese virus en el laboratorio.

Los investigadores ahora están intentando hacer algo similar con el coronavirus.

Una persona infectada con el coronavirus desarrolla naturalmente anticuerpos que neutralizan esta proteína de pico, por lo que algunas vacunas intentan imitar ese efecto.

Tanto Novavax como Sanofi-GSK están desarrollando vacunas utilizando una versión sintetizada de la proteína de pico, que cultivan en células de insectos. Luego, la proteína se purifica y se inyecta en el cuerpo.

Novavax y Sanofi-GSK aún no han comenzado los ensayos de fase tres en Estados Unidos sobre sus vacunas a base de proteínas.

El primero planea comenzar un estudio global de fase tres en octubre, mientras que Sanofi-GSK espera comenzar su prueba de fase tres en diciembre.

Ambas vacunas requieren un adyuvante, un agente químico que estimula la respuesta inmune.

Vacuna de vector viral

coronavirus
En lugar de inyectar directamente la proteína de pico en el cuerpo, las vacunas vectoriales dependen de un intermediario: una clase de virus menos dañina llamada adenovirus, que puede causar el resfriado común.

Los investigadores adjuntan un gen para la proteína de pico a la parte posterior de un adenovirus, que luego actúa como un camión de reparto para dejar ese gen dentro del cuerpo.

El adenovirus se desactiva antes de que se inyecte, por lo que no se replicará dentro del cuerpo.

Este enfoque no es nuevo, se remonta a la década de 1980, pero solo se ha autorizado una vacuna de vector viral para uso humano: la vacuna contra el dengue de Sanofi.

Vacuna de ARNm: nunca antes probada

Las vacunas de ARN a menudo se denominan “las vacunas del futuro”, ya que la tecnología es bastante nueva.

Los primeros resultados clínicos estaban empezando a surgir antes de la pandemia. Ninguna vacuna que utilice esta tecnología ha sido aprobada para uso humano.

Pero ahora, las vacunas de ARN están listas para convertirse en las primeras vacunas contra el coronavirus en el mercado.

Moderna y Pfizer, los propulsores

Vacunas contra la influenza no están relacionadas con un mayor riesgo de COVID-19
Los ensayos en humanos de fase tres de Moderna y Pfizer se encuentran actualmente a la par.

Pfizer espera demostrar que su vacuna es eficaz a finales de este mes. Moderna ha señalado noviembre como la fecha de publicación más probable para sus resultados.

Ambas vacunas usan una pequeña porción de ARN mensajero (ARNm) del genoma del coronavirus para administrar un gen para la proteína de pico en el cuerpo.

El ARN está encerrado en una molécula lipídica que lo transporta a través de la membrana celular. Desde allí, envía un mensaje codificado al cuerpo para producir la proteína de pico.

A diferencia de las vacunas basadas en vectores o proteínas, las vacunas de ARNm estimulan la producción de células T asesinas, que detienen la replicación del coronavirus.

Otra ventaja es que el ARNm no puede causar una infección por sí solo, aunque eso no significa que la vacuna no tenga efectos secundarios.

Dado que el cuerpo descompone el ARNm rápidamente, estas vacunas pueden requerir una inyección de refuerzo.

Los participantes en el ensayo de Moderna están recibiendo dos inyecciones con 28 días de diferencia. Pfizer está administrando dos inyecciones con tres semanas de diferencia.

También puedes leer: La “inmunidad colectiva” del covid-19 en EEUU es altamente peligrosa, advierte Fauci

Fuente: este post proviene de La Calle TV, donde puedes consultar el contenido original.
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
Creado:
¿Qué te ha parecido esta idea?
Esta información nunca debe sustituir a la opinión de un médico. Ante cualquier duda, consulta con profesionales.

Esta idea proviene de:

Y estas son sus últimas ideas publicadas:

Etiquetas: noticias

Recomendamos