comunidades

Como protegerse del frío en invierno

La llegada de la ola de frío puede ocasionar diversos problemas de salud en la población en general y especialmente en el colectivo de las personas mayores. Por este motivo, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) apunta a ayudar a los ancianos a protegerse del frío con una serie de recomendaciones destinadas a este grupo etario que es más susceptible de sufrir problemas debido al descenso térmico, ya que con el envejecimiento se alteran los mecanismos de termorregulación. Fundamentalmente, generan menos calor y tienen mayor facilidad para perderlo ya que se produce una vasoconstricción en respuesta a las bajas temperaturas. 

Así, toda la población debería protegerse del frío, pero hay que hacerlo especialmente a partir de los 75 años y a edades inferiores si existen problemas de salud que limiten la movilidad. Y es que, a estas edades, el frío empeora sustancialmente todos los problemas relacionados con el sistema circulatorio (angina de pecho, circulación en piernas, ictus…) y con el sistema respiratorio por el aumento de las infecciones respiratorias. Además, el frío favorece que las plaquetas se agreguen y que la sangre pueda circular “más espesa”, lo que favorece a su vez la aparición de infarto de miocardio o de infarto cerebral. No obstante, uno de los problemas más graves que provocan las bajas temperaturas y que puede conducir a la muerte es la hipotermia. Ésta debe sospecharse en toda persona mayor que tenga la piel fría y que esté más lento tanto física como mentalmente. La SEGG informa que las personas mayores que tienen mayor riesgo de hipotermia son aquellas que viven solas o las que tienen alguna de las siguientes enfermedades: enfermedad de Parkinson, ictus, demencia, algún otro problema de movilidad, desnutrición, alcoholismo, pacientes medicados con sedantes…

Imagen 0


Para la SEGG las personas mayores deben tener en cuenta las siguientes recomendaciones para protegerse del frío:

- Realizar una dieta que favorezca la producción de energía calórica: esto se consigue aumentando la ingesta de carbohidratos (arroz, pasta, legumbres) sin olvidar los alimentos con elevado contenido proteico (carnes y pescado azul). No hay que olvidarse de una adecuada ingesta de líquidos (agua, infusiones, zumos), evitando siempre el alcohol.

- La temperatura del domicilio no debe ser inferior a 21ºC: hay que evitar el uso de braseros y estufas que usen butano. Lo más recomendables es usar calefacción eléctrica o radiadores.

- La ropa de invierno ha de ser cómoda para el mayor: es muy importante proteger zonas del cuerpo por donde se pierde gran cantidad de calor (la cabeza se puede perder hasta el 25 por ciento del calor corporal) o que de forma habitual están poco perfundidas como pies y manos.

- Deben mantener la actividad física en invierno, no sólo porque favorece el bienestar en general, sino porque de esta forma se genera calor: eso sí, siempre con precaución.

- Los familiares de las personas mayores deben seguir las recomendaciones en cuanto al frío y llamar y visitar a estos familiares con frecuencia.

¿Qué consejos puedes aportar tú para protegernos del frío?

Imagen 1
¿Vulnera este post tus derechos? Pincha aquí.
Modificado:
¿Qué te ha parecido esta idea?
Esta información nunca debe sustituir a la opinión de un médico. Ante cualquier duda, consulta con profesionales.

Recomendamos